Playas en la Habana

Las mejores playas de Cuba están lejos de La Habana. Algunas de ellas son las mejores del Caribe, como Varadero, Cayo Largo o playa El Pilar. Sin embargo, la capital de la mayor de las Antillas también tiene playas de gran calidad a menos de treinta minutos.

Las playas del este están ubicadas a unos 15 kilómetros de La Habana y es posible llegar hasta ellas en autobús, por 5 CUC, o en taxi. Se puede llegar desde la ciudad por la Vía Blanca, la autopista que comienza en la Monumental y llega hasta Matanzas.

Se extienden a lo largo de 20 kilómetros de costa, son idílicas, de color azul transparente y arena fina y blanca. Para los turistas son una excelente opción para conocer la costa cubana si sólo viajan a la capital. Las familias cubanas acuden con asiduidad, sobre todo los fines de semana y en vacaciones.

Son playas que no disponen de grandes servicios, así que a veces es imprescindible llevar todo lo necesario. Algunas playas apenas tienen mantenimiento o están a la espera de ser reparadas. Otras, las más conocidas, disponen de servicio de alquiler de tumbonas, sillas y mesas por 1 CUC.

 

Cualquier excusa es buena para escapar de la urbe y descansar sobre la arena, sobre todo entre semana. Hay respuestas de todo tipo pero muchos coinciden a la hora de afirmar que no están cuidadas, que les falta mantenimiento y limpieza. A pesar de esto, la mayoría resaltan su belleza y tranquilidad. Donde no pudimos obtener una mayoría fue en qué playa les gusta más. Muchos dijeron que todas, otros Guanabo, Mégano, Santa Lucía también tuvo muchos adeptos…

Nosotros tampoco podemos decidirnos por una en concreto, pero empezaremos nuestro repaso por la playa Bacuranao, que no está ubicada realmente en la conocida como playas del Este. Es larga, muy larga. En ella desemboca el río del mismo nombre. Es un buen lugar para compartir arena blanco con cubanos.

La de Tarará dispone de un moderno complejo hotelero. Es la playa más cerca a La Habana, por lo que suele ser la más transitada. Según el día, puede ser complicado estacionar en los alrededores. Según Ernest Hemingway, aquí estaba el muelle más seguro de La Habana.

Las playas de Mégano y Tropicoco suelen tener menos afluencia, aunque es fácil llegar. El nombre de la primera lo toma del restaurante que hay en la arena. Podemos encontrar sombrillas de paja y remansos de tranquilidad. El segundo es un conjunto residencial con hotel.

Santa María limita con la de Mégano y Boca Ciega. Es la más concurrida por los cubanos, seguramente porque no tiene edificaciones hoteleres, pero si agua cristalina y todos los servicios necesarios para disfrutar de una gran día en el mar.

Boca Ciega es una playa totalmente natural, sin complejos hoteleros. Es una de las playas en las que se puede conseguir soledad. A Continuación se encuentra la más larga de todas, la de Guanabo, con cinco kilómetros de largo. Aquí encontaremos un gran número de viviendas privadas que habitualmente son alquiladas por turistas. Más allá del río llegamos a las playas Brisas del Mar y La Veneciana.

Entre las playas de Boca Ciega y Guanabo está Mi Cayito, un espectacular rincón natural al que suele acudir la comunidad gay. No es exclusiva, así que no es raro ver a gente de todas las condiciones. Aquí hay zona de recreación, con juegos para los niños, restaurantes y alquiler de barcas.